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martes, 19 de abril de 2011


El próximo día 14 de Mayo nos vamos al "Estepar y la Tortuga" en Hoyo de Manzanares, es una ruta que no es dura y que todavía podemos hacer en esta época del año ya que no hace calor.
Solo os pido que me digáis quien quiere venir y si puedo contar si tienen el coche para poder llevar a las personas que no tenga.
El tiempo lo iré poniendo en el blog según lo tenga claro.
Estáis todos invitados.

lunes, 18 de abril de 2011



Salida al Nacimiento del Río Cuervo y las Majadas, Cuenca.

El pasado sábado día 9 de Abril, el grupo de senderismo efectuó una salida para visitar distintos parajes de la provincia de Cuenca.

La jornada comenzó muy temprano, puesto que queríamos ver muchas cosas en poco tiempo. Fuimos todos muy obedientes y estábamos montados en el autocar a las 7:30, por lo que a las 7:35, Raul, (nombre del conductor del autocar), puso rumbo para tierras manchegas.

A pesar de haber madrugado y de estar un poco dormidos, hubo ánimo incluso para intentar cantar algo, pero no nos acabamos de arrancar, que si las de los payasos de la tele, que si un amago de concurso de “dime una palabra y te busco una canción”, que si alguno contó algún chiste, etc.

Cuando nos quisimos dar cuenta estábamos en Cuenca capital. Cogimos el camino de la Serranía y a pocos kilómetros la carretera empezó a ponerse divertida. Las vistas, espectaculares, pero la carretera, también. Hubo quien sintió algo de mareo, pero afortunadamente no llegó la cosa a mucho más y pudimos seguir viaje hasta un pueblo que se llama “Uña”, si, si, así le pusieron a este pueblo, donde está el embalse que se llama de “La Toba”, porque debido a las características naturales del terreno, hay mucha piedra de “toba” por la zona. En ese pueblo, hicimos una parada de 10 minutos, para atender urgencias que ya no podían esperar más y de nuevo reanudamos el camino.

Sobre las 11:00, llegamos por fin al sitio donde se encuentra “el nacimiento del río Cuervo”.

En seguida nos pusimos en marcha para recorrer la ruta que lleva hasta el punto donde nace este río. La maravilla de paisaje que contemplamos no se puede resumir en esta crónica. Es para verla, para oír el murmullo del agua al caer, para sentir la humedad que produce tanta agua por todas partes, ver el musgo, las primeras flores de primavera, los pájaros cantando…, en definitiva, un sitio precioso.

Sobre las 14:00, salimos para Las Majadas, lugar donde se encuentran los famosos Callejones.

La carretera por la que nos metimos, más recomendada que otra que queríamos coger, era algo estrecha, mucho, solo había que ver a Raúl, la cara que el pobre hombre llevaba. Además de encontrarnos a lo largo de ella, con un paisaje desolador, pues hace dos años hubo un incendio provocado y se ha quemado gran parte del bosque de pinos de toda esa zona. Verdaderamente el hombre es una termita devoradora que se está cargando este precioso planeta que Dios nos ha dejado para nosotros y que no lo sabemos cuidar.

Ya en los Callejones, nos pusimos muy decididos a hacer la ruta que está marcada con palitos y marcas de color verde. Pero no todos la hicimos igual. No me preguntéis por qué, pero unos hicimos una rutilla, otros una ruta mediana y alguno se hizo la ruta entera y bastante larga. Pero bueno, al final comimos allí en unas mesas que había a la sombra de unos pinos, (como la sevillana de Maria del Monte) y con el tiempo ya justo, nos pusimos camino de Cuenca capital. La carretera era mejor, pero aún con muchas curvas. Al llegar a un pueblo, ya en el valle, que se llama Villalba de la Sierra, creíamos que teníamos que bajarnos y plegar el autobús, porque no éramos capaces de entrar por una calle para poder salir del pueblo. Nos sobraban las esquinas de las casas, los balcones, todo, menos mal que tras mucho maniobrar nuestro conductor pudo meter el súper autocar por aquella callecita y así poder coger por fin la carretera que nos llevó a Cuenca.

En el centro de Atención al Turista recogimos a nuestra guía.

Se supone que la visita dura unas tres horas, pero nosotros en la mitad de tiempo o menos pudimos ver gran parte de lo que es la ciudad antigua de Cuenca.

Comenzamos subiendo por la carretera de la Hoz del Huecar, hasta llegar a la parte más alta de Cuenca, que es el barrio del Castillo. Desde allí las vistas de la Hoz del río Huecar, son espectaculares. Se puede ver entre otras cosas, el Parador Nacional de Turismo. Que en su día fue un Monasterio de Monjes Paules. También se ve el Puente de San Pablo, que cruza toda la Hoz y une la ciudad y la montaña, siendo en su día construido para dar acceso más directo a la ciudad a los monjes del antiguo Monasterio.

Seguimos bajando desde el barrio del Castillo y fuimos viendo también desde un sitio privilegiado, la otra Hoz de Cuenca, la del Río Jucar, también espectacular. Pero que por falta de tiempo no pudimos ver como se hubiera querido.

Seguimos bajando y callejeando, dejando al paso La Iglesia de San Pedro, de planta octogonal, el Cristo del Pasadizo, la plaza mayor donde está la Catedral de estilo gótico, inacabada, pero muy bonita, hasta llegar al sitio donde están las Casas Colgadas, más características de Cuenca, porque casas colgadas hay muchas, pero en estas en su día se remodelaron y se ha instalado en ellas un museo y un restaurante que es muy visitado por la espectacularidad de las vistas que se pueden apreciar desde sus balcones. Y casi en ese punto, a 10 metros, comienza el Puente de San Pablo. Último punto de nuestra visita guiada, pues cruzando y bajando por el camino que bordea la Hoz al otro lado, llegamos al Auditorio de Cuenca, lugar donde ya nos esperaba nuestro autocar con su conductor, para emprender viaje de vuelta a Madrid. A donde llegamos como a las 22:00, aproximadamente. Algo cansados, pero muy contentos de nuestra excursión.